Señor,
ahora que mi piel y la suya
–después de las sábanas–
han formado un nuevo «collage» en el agua,
no es el mejor momento para hablarle,
desde luego,
pero aprovechando que estoy arriba
y usted debajo,
quisiera decirle
–casi no me atrevo con sus ojos–
que no puedo más,
que voy a pararme.
Era el placer como una de esas muñecas rusas que se abren
y aparece otra,
y otra...
Poema de Almudena Guzmán incluido en Usted (1986)
Ilustración de Matu Santamaría