Estaba espléndida sobre la cama, dispuesta a que yo realice el dibujo más erótico y descarado de todos los tiempos. Abría las piernas y ensayaba unos gemidos vibrantes contemplando mi crecido lirio trigueño.
Pero atención, yo no soy dibujante, tampoco tengo un lirio trigueño. Yo estaba en un sucio motel haciéndome ocho por complacer a la dama que horas antes inauguró la muestra de un pintor mediocre.
Mucha atención, por favor, poema de Edwin Madrid incluido en Mordiendo el frío (2004)
Dibujo de Egon Schiele (1918)