La sexualidad humana ha sido éticamente denigrada por una cultura (indoeuropea o helenística y moderno europea), dualista, que despreciando el cuerpo ha negado el sentido a la genitalidad humana. Se acostumbra a regalar flores en los acontecimientos más íntimos como en los más públicos. Y, ¿quién recuerda que las flores son los órganos sexuales de las plantas? En los altares de los templos, junto al cadáver de los muertos o en el día de bodas, las flores se hacen presente con su hermosura.
Para una erótica latinoamericana, de Enrique Dussel (1972)
Pintura: Memories of olive, de Alberto Vargas (1920)