A eso de las tres de la tarde, Sara y yo dormimos unos minutos y al despertar hicimos el amor tendidos de costado, abrazándonos de frente con tal intensidad que alcanzamos una comunión absoluta en el placer y sobre todo en la aflicción. No sé cuántas veces habremos hecho el amor en tantos años juntos, Sara y yo, miles de veces, pienso, de miles de maneras y en miles de estados de ánimo, tanto en épocas felices como en momentos tan horrendos como el que estábamos viviendo ahora, y cada vez fue diferente, cada vez como si fuera la primera. Dormimos otro rato, aún abrazados y compenetrados.
La luz difícil, de Tomás González (2011)
Pintura: L'inverno (Couple au lit) de Domenico Gnoli (1967)