¿Cómo podría explicar
que esos labios pequeños de rosa
luego más blancos estén,
Gelio, que nieve invernal,
siempre que sales de casa,
temprano, en los días de estío,
y te levantan después de un blando sueño las dos?
Qué puede ser, no lo sé,
¿o es verdad, como el vulgo murmura,
que del varón la mitad,
tiesa, te gusta tragar?
Esto ha de ser: lo proclaman
las pobres ijadas de Víctor
rotas, y el suero ordeñado
que hace en tus labios señal.
Poema de Cayo Valerio Catulo (siglo I a.C.)
Pintura: Mother's milk, de Ana Benaroya (2017)