Hace tiempo que mi novio y yo no follamos en la ducha y esto, aunque parezca una tontería, es síntoma de algo. Hace años la ducha era un lugar perfecto para follar, como la mesa, la cocina o el pasillo. Al principio toda la casa era un buen lugar para follar. Pero cuando la ducha sirve para ducharse, la cocina para cocinar, la mesa para comer y el pasillo para caminar, siento que algo ha terminado. Y sólo se folla en la cama. Porque recuerdo que todos estos sitios enmarcaron la pasión que teníamos el uno por el otro. Y después, secándose las lágrimas le dijo a su amiga: Creo que necesito unas vacaciones.
La chica de la agencia de viajes nos dijo que había piscina en el apartamento, obra teatral de Pablo Gisbert incluida en Mierda bonita (2015)
Fotografía: Simon and Jessica in the shower, de Nan Goldin (2001)