Tus pechos sonríen.
La luna quisiera
su cálida estirpe
de joya y patena.
¡Oh, cúpulas firmes,
dulcísima tierra
donde el sol exprime
su médula tierna!
Hijos del jengibre,
del agua y la greda,
colinas del tigre
despierto en mi lengua.
Anacreóntica, de Andrés Sabella
Imagen: Breast with eyes, de Alfred Gescheidt (1967)