En el fondo del día
la luz
ancla su adverbio de lugar.
Aquí en mi corazón,
has caído de pie, amor,
desde la miel
en estado de sitio.
Y en medio de la luz,
ahogado a la hora altísima
de un sol fácilmente violeta,
mordiéndome
todo lo que se llama fiebre
para decir tu nombre, me desnudo
y dejo que me baje por la sangre
todo lo que quisiera para asirte,
desnudo, aquí,
a la hora nona,
jadeando entre mi sal y el acto.
Pero estás, ahora,
no sé dónde,
lejano.
El día como yo, desnudo,
gime y se masturba;
busco desde mis manos tu blancura,
tu cálida prolongación,
tu arquitectura
tantas veces amarga y dulce y lejos;
busco y sufro tu lengua inconquistada,
la rescato del mundo
en que quién sabe dónde estés ahora,
y tiemblo y me derramo.
El día, fácilmente,
apaga su pillaje y su estatura.
Es entonces cuando acaricio mi soledad,
la penetro, indagándote,
preguntando,
cómo serás en realidad.
Las canciones por Alexis I, poema de Abigael Bohórquez incluido en Las amarras terrestres (1969)
Dibujo: Masturbation, de Zozos