Algunas pintadas de los muros de París en mayo del sesenta y ocho daban cuenta de la presencia de Reich y Marcuse en las barricadas. Así, por ejemplo, está escrita en la Sorbona: «Cuanto más hago el amor más ganas tengo de hacer la revolución. Cuanto más hago la revolución más ganas tengo de hacer el amor».
La actividad revolucionaria se convierte en realización de la verdadera naturaleza, en un liberarse de las trabas de la civilización opresora para, simplemente, dejarse llevar por los impulsos normales y espontáneos del ser humano. El deseo adquiere un papel fundamental en las expectativas de cambio social de la época.
Dialéctica de la sexualidad: género y sexo en la filosofía contemporánea, de Alicia H. Puleo (2007)
Fotografías de Max Ernst pertenecientes al Álbum de trabajo para la revolución surrealista