Mi cuerpo es un templo y a veces dejo que entren en él. Tanto esfuerzo para romper con una religión que me educó en la culpa para ahora sacralizar el sexo. Pasar del sexo por amor al sexo por placer, separar lo emocional de lo físico para acabar comprendiendo que el mayor placer está cuando sumas ambas cosas.
Texto e ilustración: El placer, de María Hesse (2019)