emperifollados

Marqués de Sade


¡Te da vergüenza, angelito! –exclamó de pronto– ¡No debes sentirla! ¡Te lo prohíbo! Avergonzarse es una muestra de modestia, y… ¿A qué viene la modestia?, ¿Porque tienes un coño? Todas lo tenemos. No, chiquilla, la modestia es una bobería. Yo diría que es el resultado de que nos hayan enseñado que el amor, su expresión física y los instrumentos de esa expresión, son cosas de las cuales hay que avergonzarse. La realidad, claro, es que la naturaleza nos ha creado con esos apetitos y esas características. No puede pensarse que ella nos haya dado cosas respecto a las cuales quiere que nos avergoncemos.

Juliette o las prosperidades del vicio, del marqués de Sade (1796)
Ilustración de Gerda Wegener
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